Publicado
por Robinson Castro/ atmosferadigitalrd@gmail.com/ X: atmosferainfo; Instagram:
atmosferadigital; Fan Page: @atmosferadigitalrd; Youtube: Atmósfera TV; Blog
Personal FB: @atmosferadigitalsde; Atmósfera Radio:
https://zeno.fm/radio/q6na49dbvnhvv. Periódico Atmósfera Digital: https://www.atmosferadigital.net
ATMÓSFERA DIGITAL, SAN JUAN, (10/10/2026).- El vicepresidente
ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono
(CNCCMC), Max Puig, llamó a seguir adoptando medidas para reducir la
vulnerabilidad de los agricultores y ganaderos de la provincia San Juan y de la
región Sur ante las olas de calor intenso y la posible sequía que
afectaría al país hasta inicios de 2027.
En el marco de su ponencia en el
evento titulado "Cambio Climático: Situación Actual y Escenarios Futuros en la
Región y Zonas de mayor Vulnerabilidad", organizado por el Viceministerio de
Desarrollo Rural del Ministerio de Agricultura y realizado en el salón Maestra
Elvira Corporán de los Santos de la extensión de la Universidad Autónoma de
Santo Domingo (UASD) en San Juan de la Maguana, Puig recordó que el país está
siendo afectado por los efectos del fenómeno El Niño de intensidad muy fuerte,
que estará activo al menos hasta febrero de 2027.
Puig recordó que la Organización
Meteorológica Mundial (OMM) informó el 3 de septiembre que el fenómeno
alcanzará una alta intensidad a finales de 2026 y se extenderá hasta febrero de
2027, mientras que el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) prevé
lluvias deficitarias durante el segundo semestre del año y un mayor riesgo de
sequía meteorológica.
El funcionario explicó que el
estudio Adapt’Action, desarrollado por el CNCCMC con el apoyo de la Agencia
Francesa de Desarrollo (AFD) entre 2019 y 2022, identificó seis sistemas de
producción agrícola prioritarios para la adaptación del país al cambio
climático, entre ellos la habichuela en la provincia San Juan.
Según ese estudio, San Juan y el
Suroeste de la República Dominicana concentran en promedio el 60% del área
nacional sembrada de habichuela, y la provincia produce cerca del 80% de la
semilla que se utiliza para sembrar ese rubro en el país.
"San Juan es el granero del
Sur, y lo que ocurra con el agua en este valle se sentirá en la mesa de todos
los dominicanos. Con El Niño provocando temperaturas récord y menos lluvias
sobre el país, en San Juan se juega una parte importante de la seguridad
alimentaria nacional", dijo.
Habichuelas ante un clima más
cálido y seco
De acuerdo con el Plan de Acción de
Adaptación elaborado en el marco de Adapt’Action, bajo un posible escenario
futuro de altas emisiones, la temperatura promedio mensual en San Juan podría
pasar del rango actual de 21 a 24 °C a uno de 24 a 27 °C hacia 2050.
Hoy la sequía amenaza a la
habichuela sobre todo en su fase de crecimiento, ubicada entre abril y mayo de
cada año, pero el estudio anticipa que ese período seco podría prolongarse
hasta julio y alcanzar también la fase de fructificación, con efectos sobre el
rendimiento y una mayor incidencia de la mosca blanca, lo que aumentaría las
pérdidas de los productores.
Puig añadió que los Escenarios de
Cambio Climático de la República Dominicana, elaborados por el consorcio del
Centro del Agua del Trópico Húmedo para América Latina y el Caribe (CATHALAC) y
Energeia Network, proyectan para San Juan, bajo ese mismo escenario, una
reducción de las lluvias de entre 26 % y 32 % y un aumento de la temperatura
máxima de entre 2.9 y 3.6 °C hacia finales de siglo.
Subrayó que la magnitud de esos
cambios depende de cuanto sigan creciendo, o no, las emisiones de gases de
efecto invernadero, ya que en un escenario de bajas emisiones la merma de las
lluvias se limitaría a entre 4 % y 9 %.
"Cuando sube la temperatura,
aumenta la evapotranspiración y los cultivos demandan más agua. Por eso una
reducción moderada de las lluvias puede traducirse en una pérdida mucho mayor
del agua que los productores tienen disponible", explicó.
Señales de estrés hídrico
El vicepresidente ejecutivo del
CNCCMC señaló que San Juan ya muestra señales de estrés hídrico. Entre el 11 y
el 20 de febrero de 2026, la estación de Arroyo Loro, en San Juan de la
Maguana, registró apenas 0.2 milímetros de lluvia, uno de los valores más bajos
entre las estaciones reportadas por el Indomet en ese período, mientras que la
precipitación acumulada en la Regional Agropecuaria Suroeste fue de 42.7
milímetros.
Los registros del Ministerio de
Agricultura para esa misma estación muestran, además, una marcada variabilidad
de un año a otro. Frente a una normal climática de 938.7 milímetros anuales, en
2021 llovió un 27.1 % menos de lo normal; en 2022 y 2023 las lluvias superaron
la normal en 6.9 % y 5.6 %, respectivamente, y en 2024 volvieron a quedar por
debajo, con un déficit de 4.55 %.
Agua, riego y pequeños productores
Puig recordó que en San Juan la
relación entre agua, infraestructura y producción tiene una expresión concreta
en la presa de Sabaneta, ubicada en la región hidrográfica del Yaque del Sur,
que el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI) gestiona para el
abastecimiento de agua, el riego y la generación eléctrica.
"El pequeño productor es el
primero en sufrir cualquier baja en el nivel de agua de Sabaneta, porque es
imposible tener reservas, es difícil acceder al crédito y casi nunca puede
asegurar sus cosechas. Por eso el ahorro de agua en los próximos meses es
decisivo para proteger su capacidad de producir y, con ello, proteger la
alimentación de la población y la estabilidad económica y social de todo el
país", señaló.
En ese sentido, valoró que la
adaptación en San Juan ya se esté traduciendo en inversiones concretas. Destacó
el proyecto del INDRHI para modernizar los sistemas de riego Guanito-San Juan,
San Juan-Jínova y Hato del Padre, que impactará unas 84,000 tareas de tierra y
beneficiará a 1,496 productores, con 63.4 kilómetros de infraestructura
hidráulica y un financiamiento no reembolsable de un millón de dólares del
Banco Mundial para los estudios y el diseño.
Mencionó también la rehabilitación,
en marzo de 2026, de las estaciones de bombeo de Sabana Los Jobos y Pedro
Santana, que con una inversión superior a los 2.8 millones de pesos garantiza
el riego de 5,340 tareas para 192 agricultores.
Además, advirtió acerca de los
fenómenos extremos pendulares que causa el cambio climático. "El cambio
climático nos trae sequías más largas y, también, aguaceros más intensos y
localizados. Un suelo reseco y compactado absorbe menos agua, y la caída de
lluvias intensas después de meses de sequía puede causar daños graves en
cultivos, caminos y comunidades, antes de que llegue una nueva sequía", sostuvo.
Información para decidir a tiempo
Entre las medidas de adaptación
necesarias para proteger al sector agropecuario, Puig citó la conservación de
suelos, la retención de agua, los sistemas agroforestales y silvopastoriles, la
diversificación productiva, la modernización del riego y la restauración de las
cuencas hidrográficas.
Destacó además herramientas como el
Atlas de Riesgo y Vulnerabilidad ante Emergencias (ARVE), los datos abiertos de
precipitación del Indomet y los productos del programa europeo Copernicus, que
ofrecen de forma gratuita pronósticos estacionales e información sobre sequía,
humedad del suelo y vegetación.
"Una información técnicamente
correcta pierde buena parte de su utilidad si no llega a tiempo, si quien debe
usarla no la entiende o si no está vinculada a una decisión concreta. La
adaptación comienza antes de la emergencia, con información, planificación,
prevención y decisiones oportunas", concluyó.
0 Comentarios
Tu comentario es importante