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En el exterior votamos contra el continuismo Luis Alfredo Collado Por Luis Alfredo Collado.-Los periodistas dominicanos residentes en el exterior votamos masivamente contra el continuismo del Movimiento Marcelino Vega que ya lleva cuatro años consecutivos dirigiendo la institución. Lo hicimos porque tenemos una visión diferente sobre el futuro del CDP y estamos lejos del fanatismo, las pasiones y los intereses que pueden motivar a muchos. La victoria del Movimiento Marcelino Vega es una derrota institucional, su permanencia en la dirección por dos años más acelera el deterioro económico y moral de lo que le queda al CDP. El MMV ganó porque Clodomiro Moquete, Miguel Rivera y Manuel Azcona dividieron los votos, su protagonismo de creer que cada uno podía ganar solo sin la necesidad de formar una alianza los empujó a una cruel derrota. Sobre el tema se produjeron algunas conversaciones pero resulta que todos querían ser presidentes y eso impidió concretar el acuerdo. Si los tres se hubiesen unido habrían logrado más de 700 votos, una cantidad suficiente para aniquilar en las urnas al MMV. El principio del fin Ya el principio del fin se inició hace tiempo, ahora lo sentimos con mayor ímpetu cuando vimos que cuatro candidatos no fueron capaces de sacar a votar ni la mitad de la membresía. De una matrícula de 2,885 periodistas conforme a la lista general del CDP publicada el 23 de mayo de este año en el blog “La voz del CDP”, solo acudieron a votar 1,228, menos del 50% de los miembros. A medida que pasa el tiempo al CDP solo le va quedando el nombre como reliquia de lo que una vez se pensaba que iba a ser un “gremio”, la inmensa mayoría de sus miembros siente y manifiesta que ya no tiene fuerzas ni importancia, sus dirigentes lo han dejado morir y lo siguen matando. Nuestra premonición no es exagerada si revisamos la historia de otros grupos de periodistas que se han organizado para luego asistir a los funerales de sus entidades, tales son los casos del Sindicato Nacional de Periodistas Profesionales (SNPP), Asociación de Periodistas Profesionales (APP) y mas reciente el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) hoy convertido en algo menos que un cadáver. La tradición es que la desaparición llega cuando la dirigencia es mala y la membresía pierde el interés y la confianza. El CDP es una institución sin política ni agenda, es un proyecto para el grupo de turno, un mismo patrón los ha encasillado a todos, por eso no se moderniza y parece estar fuera de tiempo y espacio, es obsoleto y atrasado. La ley 1091 y el reglamento interno hay que borrarlos y hacer otros textos nuevos acorde con la realidad del ejercicio periodístico de este tiempo. Anclados en el atraso Los que dirigen el CDP deben aprovechar los recursos que proporciona la tecnología para modernizar su funcionamiento. Lo que está sucediendo debe avergonzar a los actuales directivos; tenemos una sala digital de lujo como pocas en el país, pero no hay un portal. Apenas un blog desactualizado de esos que se cuelgan gratis en la red. Es imposible enviar un fax de forma convencional, primero hay que llamar y avisar el envío, luego alguien cuelga, va y conecta y si tiene suerte lo recibe. Eso es deprimente en una institución periodística que se supone debe ser eficiente en términos de comunicación. Este desastre bárbaro tiene la marca indeleble del MMV con cuatro años de escándalos, quiebra y desprestigio. El único brillo que lograron fue en el período 2005-2007 cuando el gobierno reparó la Casa Nacional, le regaló una cocina industrial, una sala digital y una caterva de cursos a través de Indotel. Esa fue su única gloria. Producir para dejar de pedir Ningún directivo ha pensado en renunciar a los “regalos” del gobierno y de entidades privadas, pero tampoco nadie ha elaborado un plan estratégico para convertir el CDP en un ente productivo que nos haga independientes y respetables. El CDP tiene espacio y capacidad para operar un estudio de televisión, y una imprenta para generar recursos como lo hacen otros hasta en sus hogares. Actualmente el CDP pudiera tener el periódico independiente de mayor credibilidad en el país aprovechando que los medios tradicionales están retorcidos por intereses gubernamentales y empresariales, un diario nuestro pudiera darse el lujo de contar con un depurado cuerpo de redactores con buenos sueldos y corresponsales en el territorio nacional y en el extranjero. Si los nuevos dirigentes del CDP quieren salirse del montón ahora tienen una gran oportunidad para hacer un buen trabajo, solo deben coordinar proyectos realizables a corto mediano y largo plazo y dejar de calentar la silla del Comité Ejecutivo cuya utilidad se ha reducido al cabildeo y el figureo. Comentarios Alejandro Almánzar desde NY En la misma diana Luís Alfredo, no queda nada por decir, ojala y que este trabajo sea interpretado por quienes continuaran al frente del CDP, pero sin ser pesimista, no me hago muchas ilusiones, pues es el mismo grupo, pero lo importante es que la mebresía haga conciencia de lo que debería ser nuestra institución, es lamentable que la ambición haya impedido el triunfo de personas mas comprometidas con la institución, pero como los tropezones hacen levantar los pies, a lo mejor la experiencia nos sirve de algo, y no terminamos enterrando el cadaver en que han convertido los grupos al CDP, excelente articulo.

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1 Comentarios

  1. Estoy totalmente de acuerdo con los criterios vertidos por Luis Alfredo Collado en este artículo. Los grupos de oposición en el CDP tienen una gran falta de visión. Al punto que sólo apuntan a querer llevar uno de los suyos a la presidencia del gremio, perdiendo de mira el objetivo de acabar con la era del MMV, lo que los ha llevado a rechazar la unidad y a fracasar frente a ese partido en el CDP que representa un modo de vida de sus dirigentes.

    Solo deseo corregir un dato del referido artículo: La reparación y equipamiento del local nacional del CDP no se logró en la gestión 2005-2007 sino en la gestión 2003-2005 que encabezó un servidor.

    Héctor Luzón
    ex presidente CDP

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